Tengo un papel en la mano, un lápiz (sí, un lápiz, me gusta la melancolía del gris) y mil palabras resonando en mi cabeza, sentimientos, advertencias.
Son las 3 de la mañana y otra vez no puedo dormir, en mi mente escucho su voz, esa voz tan hermosa, veo su sonrisa y siento su respiración en el oído. ¿Por qué las cosas se dan de manera tan extraña? ¿Nada puede ser normal? Siempre cinco para el peso.
Me asusta la confianza que me genera, la tristeza que siento cuando se va, la manera en que me mira y me transporto a... Vaya uno a saber dónde.
Del sofá pasamos a la cama, de la cama al piso, de su alma a la mía, de los besos a las caricias y todo me genera miedo cuando lo vuelvo a pensar, no quiero que termine.
Que todo se lleve a cabo lentamente para disfrutarlo, cada hora, cada minuto, cada segundo. Trátame suavemente.
sábado, 10 de enero de 2015
jueves, 6 de marzo de 2014
Voy a arrancarte de acá, aunque sea lo último que haga, a pesar de que me lleve la vida el intentarlo. Ahora no se trata más de vos, soy yo la protagonista de mi propia historia, la que elijo vivir para contarla, la que va a encontrar cada camino. Quiero tropezarme, equivocarme, llorar, reír si es lo necesario, pero hacerlo sin pensar en cómo influiría en vos.
Ya no reniego de los errores, porque sin ellos no estaría acá. Todo lo que pasé, por más dolor que haya causado me trajo a donde estoy, quedan miles de caminos por conocer. Queda en mi piel tu perfume, en mi Alma tu voz, nuestras charlas y abrazos en un cajón, tus sonrisas, tus canciones me las guardo para mí, para poder sentir que fue real. Nada fue en vano, nunca me arrepentiría de amar.
Nuestro tiempo ya pasó, ahora se trata de mí, ya no hay más trabas que impidan que la vida continúe, ya estás lejos. Nunca voy a olvidarte, siempre vas a ser el motivo por el cual sonría al recordar, pero sos una página más del libro que hoy quiero cerrar, un capítulo, sólo eso, una prueba más que pude superar.
El primer amor es inolvidable, todos lo dicen y sinceramente no pensé que era cierto, creí que era algo que se sumaba a la lista de mitos, ahora lo creo; sé que aunque pasen mil cuerpos, cien almas y dos mil lugares siempre vas a estar ahí, alojado en lo más hondo de mi corazón, como si de un cuento de tratara, un personaje que revive al nombrarlo.
Tu felicidad ya no depende de la mía, y viceversa, es tiempo de soltar y empezar a formar un nuevo espacio de paz.
Ya no reniego de los errores, porque sin ellos no estaría acá. Todo lo que pasé, por más dolor que haya causado me trajo a donde estoy, quedan miles de caminos por conocer. Queda en mi piel tu perfume, en mi Alma tu voz, nuestras charlas y abrazos en un cajón, tus sonrisas, tus canciones me las guardo para mí, para poder sentir que fue real. Nada fue en vano, nunca me arrepentiría de amar.
Nuestro tiempo ya pasó, ahora se trata de mí, ya no hay más trabas que impidan que la vida continúe, ya estás lejos. Nunca voy a olvidarte, siempre vas a ser el motivo por el cual sonría al recordar, pero sos una página más del libro que hoy quiero cerrar, un capítulo, sólo eso, una prueba más que pude superar.
El primer amor es inolvidable, todos lo dicen y sinceramente no pensé que era cierto, creí que era algo que se sumaba a la lista de mitos, ahora lo creo; sé que aunque pasen mil cuerpos, cien almas y dos mil lugares siempre vas a estar ahí, alojado en lo más hondo de mi corazón, como si de un cuento de tratara, un personaje que revive al nombrarlo.
Tu felicidad ya no depende de la mía, y viceversa, es tiempo de soltar y empezar a formar un nuevo espacio de paz.
domingo, 10 de noviembre de 2013
Después de meditarlo llego a la conclusión de que, muy probablemente, nunca llegue a ella.
Dudo si realmente lo que pasó fue amor, o me obstiné tanto por la necesidad de que lo sea que yo misma lo transformé en una obsesión. Quizás necesitaba volver a confiar, y me agarré de lo más inestable e imposible que tenía cerca para darle emoción a mi vida, como también puede que yo me haya inventado una fantasía en la cual no podía haber un final feliz, porque siempre sigo jugando a la masoquista.
Todo el tiempo sentí la seguridad de que estabas aferrado a mí porque te protegía, siempre intenté ser la que te salve de ese lugar oscuro en el que estás, lo hice de la mejor manera que pude, quizás no sirvió o no era lo que necesitabas pero en ese momento era lo que yo podía dar; lo único no inestable en mí eran esas ganas de ayudar, de ayudarte, salvarte. Y, tal vez ese fue el error, encapricharme en rescatarte a vos, descuidando todo de mí, dejando que cada rechazo, cada muestra de desinterés me destruya un poco más.
Sólo tengo una cosa asegurada y es que al amarte, si es que eso fue, mi Alma evolucionó, pude volver a creer que, por más que te pongan palos en la rueda, siempre llegás a tu Destino, porque ''siempre puede haber algo mejor'' o eso quiero creer.
Ya no sé si quiero volver a verte, porque quizás sea retroceder pero me gustaría volver a encontrarte en un tiempo, cuando todo haya sanado, y poder abrazarte sin miedo de no poderte soltar, recordar cuánto significaste para mí y brindar por eso, aunque las cosas sean diferentes. Puede que hoy sea el momento de dejarte ir, puede que vuelva a llorarte mil veces más, pero mi misión ya la cumplí, y espero que esa luz que algún día me iluminó cuando me sonreíste sea capaz de entrar en tu Alma y llenarte de paz.
Dudo si realmente lo que pasó fue amor, o me obstiné tanto por la necesidad de que lo sea que yo misma lo transformé en una obsesión. Quizás necesitaba volver a confiar, y me agarré de lo más inestable e imposible que tenía cerca para darle emoción a mi vida, como también puede que yo me haya inventado una fantasía en la cual no podía haber un final feliz, porque siempre sigo jugando a la masoquista.
Todo el tiempo sentí la seguridad de que estabas aferrado a mí porque te protegía, siempre intenté ser la que te salve de ese lugar oscuro en el que estás, lo hice de la mejor manera que pude, quizás no sirvió o no era lo que necesitabas pero en ese momento era lo que yo podía dar; lo único no inestable en mí eran esas ganas de ayudar, de ayudarte, salvarte. Y, tal vez ese fue el error, encapricharme en rescatarte a vos, descuidando todo de mí, dejando que cada rechazo, cada muestra de desinterés me destruya un poco más.
Sólo tengo una cosa asegurada y es que al amarte, si es que eso fue, mi Alma evolucionó, pude volver a creer que, por más que te pongan palos en la rueda, siempre llegás a tu Destino, porque ''siempre puede haber algo mejor'' o eso quiero creer.
Ya no sé si quiero volver a verte, porque quizás sea retroceder pero me gustaría volver a encontrarte en un tiempo, cuando todo haya sanado, y poder abrazarte sin miedo de no poderte soltar, recordar cuánto significaste para mí y brindar por eso, aunque las cosas sean diferentes. Puede que hoy sea el momento de dejarte ir, puede que vuelva a llorarte mil veces más, pero mi misión ya la cumplí, y espero que esa luz que algún día me iluminó cuando me sonreíste sea capaz de entrar en tu Alma y llenarte de paz.
jueves, 19 de septiembre de 2013
No puedo resignarme a una vida sin sentido; noches, vasos, música para bailar, alguna que otra risa falsa, sexo sin amor. Un sinfín de cosas, sólo eso.. Cosas, nada importante, nada bueno, nada nuevo, ni interesante. La noche termina, el vaso se vuelca, la música se acaba y el sexo termina en nada, y así seguimos, llenándonos de vacío, otra vez sufriendo en silencio, de vuelta llorando, nuevamente en este lío.
Todo se dirige hacia el mismo lugar, el dolor. Tomemos el camino que tomemos terminamos ahí, estancados, intentando de cualquier manera llegar a sonreír un poco más, secando las lágrimas con fotos viejas, donde (según suponemos) eramos realmente felices, sin pensar en lograr que esa nena de alma pura vuelva a brillar.
No quiero amar de una manera mediocre, ni obligarme a sentirlo. No elijo, bajo ningún punto de vista, querer de forma básica, vacía, insulsa. Quiero todo o nada, amar o morir en el intento. Si voy a hacerlo a medias prefiero no hacerlo, me quedo acá sola, sin arrastrar a nadie más a esto. De ésta forma, quizás sea más feliz, o no, pero estoy dispuesta a probar, aunque me cueste años, aunque se me vaya la vida intentando.
Todo se dirige hacia el mismo lugar, el dolor. Tomemos el camino que tomemos terminamos ahí, estancados, intentando de cualquier manera llegar a sonreír un poco más, secando las lágrimas con fotos viejas, donde (según suponemos) eramos realmente felices, sin pensar en lograr que esa nena de alma pura vuelva a brillar.
No quiero amar de una manera mediocre, ni obligarme a sentirlo. No elijo, bajo ningún punto de vista, querer de forma básica, vacía, insulsa. Quiero todo o nada, amar o morir en el intento. Si voy a hacerlo a medias prefiero no hacerlo, me quedo acá sola, sin arrastrar a nadie más a esto. De ésta forma, quizás sea más feliz, o no, pero estoy dispuesta a probar, aunque me cueste años, aunque se me vaya la vida intentando.
domingo, 1 de septiembre de 2013
Una vez sentí que era feliz, tuve seguridad y me creí estable; y a pesar de eso no me imaginaba en un unos años igual. Visualizaba un futuro en el cual todo eso un día de desvanecía, como una burbuja yendo directo hacia un alfiler.
Creo que la burbuja soy yo, y estoy encerrada ahí, hoy es ese futuro, no puedo ser más libre, sólo en un determinado espacio. Simplemente voy flotando, esperando que ese alfiler me libere, o me destruya por completo.
jueves, 29 de agosto de 2013
Es tarde para arrepentirse.
Creo que uno de los grandes problemas que tenemos todos es intentar reemplazar a alguien que nos falta, de una manera u otra siempre tratamos de cubrir esos vacíos con otra persona.
Pero ¿Cómo es posible reemplazar a alguien irreemplazable?
No hay nadie igual, todos somos diferentes. No hay forma de que un hermano, un amigo, un novio reemplace a un padre ausente o que una tía, hermana, amiga sustituya a una madre despreocupada, por ejemplo.
Cada persona es única e indispensable para la vida de otra, en mayor o menor medida, genera algo que la hace especial, distinta a todas las demás.
Se producen huecos que cada uno intenta llenar con diferentes cosas: Salidas, viajes, amigos, pero nunca se olvida, ni por un segundo quién te hace falta. Podré salir mil veces, conocer cien paraísos y montones de nuevas personas pero esa que no está, a la que no pude frenar y decirle ''no te vayas'', nunca va a ser sustituida, por más que intente y la busque en cualquier lugar no hay otra igual.
La vida está llena de problemas, de inquietudes, nos pasamos nuestra existencia tratando de develar ciertos misterios, cuando en realidad la felicidad está en lo más mínimo, en lo intangible.
Todo lo que nos despierta dudas, intrigas, incógnitas genera temor, el temor a lo desconocido, a lo incontrolable, lo que no se puede medir. Por eso me da miedo querer, porque aún más grande que ese miedo es el de no poder controlar ese sentimiento y volver a perder.
El dolor que genera una perdida es irreparable, la impotencia de no poder hacer nada al respecto te come la cabeza en todo momento. ''¿Por qué lo/a dejé ir?'' ''¿Por qué no aproveché cuando pude?'' ''¿Qué hice mal?'' ''Ahora es tarde''...
Siempre estamos lamentando lo que no hicimos, en vez de tratar de no volver a cometer el mismo error. Por dentro va un proceso de remordimiento constante que insiste en buscar soluciones, cuando la única es que eso no haya sucedido de esa forma. Nos empecinamos en ser víctimas de un juego del que nosotros mismos decidimos participar.
Pero ¿Cómo es posible reemplazar a alguien irreemplazable?
No hay nadie igual, todos somos diferentes. No hay forma de que un hermano, un amigo, un novio reemplace a un padre ausente o que una tía, hermana, amiga sustituya a una madre despreocupada, por ejemplo.
Cada persona es única e indispensable para la vida de otra, en mayor o menor medida, genera algo que la hace especial, distinta a todas las demás.
Se producen huecos que cada uno intenta llenar con diferentes cosas: Salidas, viajes, amigos, pero nunca se olvida, ni por un segundo quién te hace falta. Podré salir mil veces, conocer cien paraísos y montones de nuevas personas pero esa que no está, a la que no pude frenar y decirle ''no te vayas'', nunca va a ser sustituida, por más que intente y la busque en cualquier lugar no hay otra igual.
La vida está llena de problemas, de inquietudes, nos pasamos nuestra existencia tratando de develar ciertos misterios, cuando en realidad la felicidad está en lo más mínimo, en lo intangible.
Todo lo que nos despierta dudas, intrigas, incógnitas genera temor, el temor a lo desconocido, a lo incontrolable, lo que no se puede medir. Por eso me da miedo querer, porque aún más grande que ese miedo es el de no poder controlar ese sentimiento y volver a perder.
El dolor que genera una perdida es irreparable, la impotencia de no poder hacer nada al respecto te come la cabeza en todo momento. ''¿Por qué lo/a dejé ir?'' ''¿Por qué no aproveché cuando pude?'' ''¿Qué hice mal?'' ''Ahora es tarde''...
Siempre estamos lamentando lo que no hicimos, en vez de tratar de no volver a cometer el mismo error. Por dentro va un proceso de remordimiento constante que insiste en buscar soluciones, cuando la única es que eso no haya sucedido de esa forma. Nos empecinamos en ser víctimas de un juego del que nosotros mismos decidimos participar.
miércoles, 28 de agosto de 2013
lunes, 20 de mayo de 2013
Después de tanto tiempo, vuelvo a plasmar en una hoja lo que siento, una vez más dejo que mi alma se vea reflejada en algo tan simple como un papel, con ayuda de algo tan básico como un lápiz.
Ésta vez voy a contar algo que me pasó hoy, con la esperanza de que algún día cuando piense que todo está perdido y vuelva a caer encuentre éste cuaderno y me rescate, como ya hizo tantas veces.
Hoy, mi mejor amiga me contó algo que me hizo reflexionar mucho, me habló sobre su novio, o su ''peor es nada'' según lo definimos por ahora, y hablando sobre eso me dijo que él era muy parecido a mí, en cuanto a personalidad, si no fuera que a penas lo conozco diría que somos hermanos. En fin, sin irme por las ramas me dijo cuánto le cuesta a él querer, encariñarse, que lo que están viviendo es todo nuevo porque nunca se enamoró. Un flash, no puedo decir lo mismo, claro, pero sí estoy consciente de una cosa... Yo también soy esa persona fría y dura que ella describe, que esconde tantas cosas dentro suyo pero que cuando las deja salir se sorprende a sí misma. ¿Rarisimo caer en la realidad de esto justo ahora, no? Así soy yo, todo a destiempo, sin decir los ''te extraño'' cuando los siento, sin pedir un abrazo cuando lo necesito, sin dejar que me quieran, creando una barrera que nadie puede vulnerar, pero que con tan poco se destruye.
Sin darme cuenta se me va otro año más, en el que vencer a mis propios fantasmas queda atrás, aunque de a poco vaya tratando de cambiar mi vida, mis miedos siguen en pie, se instalaron para quedarse y siempre ponen una piedra más para impedirme avanzar.
Una locura pensar que tan en el fondo soy una persona tan diferente de la que muestro, casi opuesta a ésta que creo ser.
Pero, no todo es tan negro como parece, entendí que volví a aprender o recordé cómo es querer, mejor dicho cómo es amar, cómo se siente y cuánto duele, como con un simple gesto podés ser inmensamente feliz o se te puede caer el mundo a pedazos. ¿Se extrañaba, no? Es el dolor más fuerte, pero el único que te puede rescatar de cualquier oscuridad, y que te hace sentir fuerte, a pesar de todo, aunque vuelva a destruirte una y otra vez.
Ésta vez voy a contar algo que me pasó hoy, con la esperanza de que algún día cuando piense que todo está perdido y vuelva a caer encuentre éste cuaderno y me rescate, como ya hizo tantas veces.
Hoy, mi mejor amiga me contó algo que me hizo reflexionar mucho, me habló sobre su novio, o su ''peor es nada'' según lo definimos por ahora, y hablando sobre eso me dijo que él era muy parecido a mí, en cuanto a personalidad, si no fuera que a penas lo conozco diría que somos hermanos. En fin, sin irme por las ramas me dijo cuánto le cuesta a él querer, encariñarse, que lo que están viviendo es todo nuevo porque nunca se enamoró. Un flash, no puedo decir lo mismo, claro, pero sí estoy consciente de una cosa... Yo también soy esa persona fría y dura que ella describe, que esconde tantas cosas dentro suyo pero que cuando las deja salir se sorprende a sí misma. ¿Rarisimo caer en la realidad de esto justo ahora, no? Así soy yo, todo a destiempo, sin decir los ''te extraño'' cuando los siento, sin pedir un abrazo cuando lo necesito, sin dejar que me quieran, creando una barrera que nadie puede vulnerar, pero que con tan poco se destruye.
Sin darme cuenta se me va otro año más, en el que vencer a mis propios fantasmas queda atrás, aunque de a poco vaya tratando de cambiar mi vida, mis miedos siguen en pie, se instalaron para quedarse y siempre ponen una piedra más para impedirme avanzar.
Una locura pensar que tan en el fondo soy una persona tan diferente de la que muestro, casi opuesta a ésta que creo ser.
Pero, no todo es tan negro como parece, entendí que volví a aprender o recordé cómo es querer, mejor dicho cómo es amar, cómo se siente y cuánto duele, como con un simple gesto podés ser inmensamente feliz o se te puede caer el mundo a pedazos. ¿Se extrañaba, no? Es el dolor más fuerte, pero el único que te puede rescatar de cualquier oscuridad, y que te hace sentir fuerte, a pesar de todo, aunque vuelva a destruirte una y otra vez.
sábado, 19 de enero de 2013
Me di cuenta que no todo era color de rosas. Recordé esas primeras peleas, hace algunos veranos, cuando todo parecía tan perfecto y el juego de besarnos apasionadamente sonaba a película de Hollywood, esperábamos discutir para reconciliarnos. Los problemas se figuraban tan lejanos, el amor se percibía en el aire y cada noche de tormenta ameritaba dormir abrazados.
Pero no todo era hermoso esta vez, ya no tenemos 15, los cuerpos cambiaron, las mentes, la forma de ver las cosas y vernos.
Ya no te considero tan mío como antes, ahora siento que, más allá de lo especial que seamos estando juntos, cualquier soplido nos puede volar. Aunque, también, pienso que nos hicimos fuertes, sin darnos cuenta y que cada cosa que pasó en mayor o menor medida hizo que las cosas se intensifiquen, que duela el lastimarnos, que nos haga felices ver al otro sonreír.
No podría olvidarme de cada noche de verano, con frío o con calor, pero siempre abrazados, borrachos o sobrios pero siempre dándonos la mano.
Este año fue raro, no fue malo, sino distinto a los demás, o más específicamente al anterior. Queríamos estar juntos, pero nos distanciábamos por miedo, las cosas salían mal, las actitudes demostraban una cosa completamente distinta a lo que se sentía. Creo que nos cuesta entender en qué medida nos queremos.
Espero nunca borrar de mi conciencia la imagen de los ojos llorosos pidiéndonos perdón por querernos así, el beso que dolió tanto porque no llevaba sólo amor, sino también dolor y decía ''tengo miedo de perderte''.
Lo único que no entiendo, o no quiero ver es ¿Dónde quedó todo lo que había antes?
Se escondió con el tiempo, supongo, está guardado esperando que los fantasmas se vayan de acá para volver a hacernos felices. Pero esta vez no quiero dejarte ir, de a poquito los miedos tienen terror, por lo menos acá...
Siempre que esté con vos voy a sentir que estoy en mi lugar, creo que de eso se trata el amor ¿No? Sentir que el lugar físico, el motivo, y lo que hay alrededor no importe si estamos juntos.
Pero no todo era hermoso esta vez, ya no tenemos 15, los cuerpos cambiaron, las mentes, la forma de ver las cosas y vernos.
Ya no te considero tan mío como antes, ahora siento que, más allá de lo especial que seamos estando juntos, cualquier soplido nos puede volar. Aunque, también, pienso que nos hicimos fuertes, sin darnos cuenta y que cada cosa que pasó en mayor o menor medida hizo que las cosas se intensifiquen, que duela el lastimarnos, que nos haga felices ver al otro sonreír.
No podría olvidarme de cada noche de verano, con frío o con calor, pero siempre abrazados, borrachos o sobrios pero siempre dándonos la mano.
Este año fue raro, no fue malo, sino distinto a los demás, o más específicamente al anterior. Queríamos estar juntos, pero nos distanciábamos por miedo, las cosas salían mal, las actitudes demostraban una cosa completamente distinta a lo que se sentía. Creo que nos cuesta entender en qué medida nos queremos.
Espero nunca borrar de mi conciencia la imagen de los ojos llorosos pidiéndonos perdón por querernos así, el beso que dolió tanto porque no llevaba sólo amor, sino también dolor y decía ''tengo miedo de perderte''.
Lo único que no entiendo, o no quiero ver es ¿Dónde quedó todo lo que había antes?
Se escondió con el tiempo, supongo, está guardado esperando que los fantasmas se vayan de acá para volver a hacernos felices. Pero esta vez no quiero dejarte ir, de a poquito los miedos tienen terror, por lo menos acá...
Siempre que esté con vos voy a sentir que estoy en mi lugar, creo que de eso se trata el amor ¿No? Sentir que el lugar físico, el motivo, y lo que hay alrededor no importe si estamos juntos.
jueves, 15 de noviembre de 2012
No todo lo que brilla...
Todo puede parecer brillar, relucir cual oro pero termina siendo dolor, angustia
y todo lo malo que eso representa.
Me di cuenta de muchas cosas, como que ciertas señales me lo indican.
Nunca pensé que algunas personas formaran un apoyo tan importante,
pensé que los apegos los estaba eliminando, pero no,
lo contrario, cada vez me acercó más a la gente que quiero.
Creo que es porque me siento protegida, como si cada persona
formara una capa más de indestructibilidad.
Pero también algunos se van, se alejan, quizás porque se dan cuenta de que no estoy bien,
que estoy rota, y que no pueden ayudarme con eso.
En mí hay como una grieta, adentro, que separa el bien del mal,
mis pensamientos positivos de los negativos, pero el problema es cuando se mezclan
y ya no sé qué es el bien y qué es el mal, quién manda,
si estoy haciendo lo que tengo que hacer o lo que quiero,
todo se nubla y el lugar a donde quiero correr siempre está lejos,
se cierra, se oscurece; y creo saber cuál fue la raíz de todo esto...
El detonante fue cuando dejé ir una parte de mí que me lastimaba y me sentí liberada, pero vacía, como incompleta.
Será que falta poco para que ese hueco se llene con algo que me haga sentir bien, algo mejor,
o puede que no y que, por un impulso, solté algo irreemplazable, pero supongo que eso lo sabré más adelante, o quizás no, ¿Quién sabe?
Por ahora creo que es mejor seguir con la eterna búsqueda, después de todo es mi razón de ser.
y todo lo malo que eso representa.
Me di cuenta de muchas cosas, como que ciertas señales me lo indican.
Nunca pensé que algunas personas formaran un apoyo tan importante,
pensé que los apegos los estaba eliminando, pero no,
lo contrario, cada vez me acercó más a la gente que quiero.
Creo que es porque me siento protegida, como si cada persona
formara una capa más de indestructibilidad.
Pero también algunos se van, se alejan, quizás porque se dan cuenta de que no estoy bien,
que estoy rota, y que no pueden ayudarme con eso.
En mí hay como una grieta, adentro, que separa el bien del mal,
mis pensamientos positivos de los negativos, pero el problema es cuando se mezclan
y ya no sé qué es el bien y qué es el mal, quién manda,
si estoy haciendo lo que tengo que hacer o lo que quiero,
todo se nubla y el lugar a donde quiero correr siempre está lejos,
se cierra, se oscurece; y creo saber cuál fue la raíz de todo esto...
El detonante fue cuando dejé ir una parte de mí que me lastimaba y me sentí liberada, pero vacía, como incompleta.
Será que falta poco para que ese hueco se llene con algo que me haga sentir bien, algo mejor,
o puede que no y que, por un impulso, solté algo irreemplazable, pero supongo que eso lo sabré más adelante, o quizás no, ¿Quién sabe?
Por ahora creo que es mejor seguir con la eterna búsqueda, después de todo es mi razón de ser.
martes, 23 de octubre de 2012
La noche que compré el silencio.
¿Alguna vez compraste el silencio?
Ese silencio sordo, cruel, quebrado a veces
por una lágrima, ese silencio que se duerme
en las noches y amanece con vos.
''El silencio de los inocentes'', de los que
perdieron la oportunidad en la vida, de los que
callaron para no lastimarse, para no entregarse.
El silencio de la culpa, de la vergüenza,
de los que emprendieron el camino
de la verdad y la justicia y tuvieron que aceptar
el conformismo y la mediocridad.
Cuando comprés ese silencio, sabrás que te
acompañará para toda la vida y sólo te abandonará
cuando veas el largo corredor de sombras
que te llevará al lugar donde el miedo
da paso a la curiosidad.
María D'Abate.
Ese silencio sordo, cruel, quebrado a veces
por una lágrima, ese silencio que se duerme
en las noches y amanece con vos.
''El silencio de los inocentes'', de los que
perdieron la oportunidad en la vida, de los que
callaron para no lastimarse, para no entregarse.
El silencio de la culpa, de la vergüenza,
de los que emprendieron el camino
de la verdad y la justicia y tuvieron que aceptar
el conformismo y la mediocridad.
Cuando comprés ese silencio, sabrás que te
acompañará para toda la vida y sólo te abandonará
cuando veas el largo corredor de sombras
que te llevará al lugar donde el miedo
da paso a la curiosidad.
María D'Abate.
domingo, 14 de octubre de 2012
El amor se mide en suspiros.
¿Dónde quedó el tiempo ''mal usado''?
¿Acaso el amor te deja devastado?
¿Van a algún lado las palabras dichas porque sí?
Quizás lo descubriremos, al fin.
Infiero en que amar se trata de contar...
Cuántos suspiros por segundo soltás,
cómo sonreís, sólo al verlo hablar.
No hay forma de dejarte ir,
lo pienso, lo evalúo, sólo quiero seguir.
¿Terminará el juego, estoy derrotada?
No hay manera de escapar del fuego de tu mirada.
Nadie me advirtió que amar dolía,
que si empezabas a querer sufrías.
Sin embargo, y con tropiezos,
descubrí lo soberbio de los besos.
Carente de cordura, me embriagué en tu figura,
soltando la cuerda, perdiéndome en tu hermosura.
Dejé de transigir el dolor como antes,
abandoné la bohemia irritante,
esa que causa pensarte y soñarte,
todo el tiempo, cada instante.
Ahora entiendo, más allá de todo,
que después de vos ni siquiera llego a ser yo,
Sé que con el tiempo ya no vamos a ser dos.
¿Acaso el amor te deja devastado?
¿Van a algún lado las palabras dichas porque sí?
Quizás lo descubriremos, al fin.
Infiero en que amar se trata de contar...
Cuántos suspiros por segundo soltás,
cómo sonreís, sólo al verlo hablar.
No hay forma de dejarte ir,
lo pienso, lo evalúo, sólo quiero seguir.
¿Terminará el juego, estoy derrotada?
No hay manera de escapar del fuego de tu mirada.
Nadie me advirtió que amar dolía,
que si empezabas a querer sufrías.
Sin embargo, y con tropiezos,
descubrí lo soberbio de los besos.
Carente de cordura, me embriagué en tu figura,
soltando la cuerda, perdiéndome en tu hermosura.
Dejé de transigir el dolor como antes,
abandoné la bohemia irritante,
esa que causa pensarte y soñarte,
todo el tiempo, cada instante.
Ahora entiendo, más allá de todo,
que después de vos ni siquiera llego a ser yo,
Sé que con el tiempo ya no vamos a ser dos.
martes, 9 de octubre de 2012
Miradas.
En los tiempos en los que uno reflexiona respecto a las palabras dichas, las miradas encontradas, los momentos vividos, las sonrisas arrancadas sin querer, nos ponemos a pensar ¿Qué vale más? ¿Cómo se conoce a una persona?
Yo confío fehacientemente en las miradas ¿Cómo poder falsificar una? Es imposible.
Es utópico ver cómo muestran lo que hay en el alma, a través de un sólo sentido puesto en acción.
Cuando estás triste: Tus ojos lo evidencian, no pueden mentir, aunque digas ''Todo está bien'' Si está todo mal, se nota.
Cuando estás feliz: Los ojos brillan, gritan ''Che, sonrío con la mirada''
Cuando amás a alguien: Se llenan los ojos de luz, ''Ese brillito en los ojos'' del que tanto se habla, es real, denota lo que se siente internamente.
Dos miradas que se cruzan hablan, en silencio, dicen todo sin decir nada. Manifiestan lo que nuestra alma quiere decir, sin dialogar. Van más allá de los ojos, y de lo que se ve, penetran dentro nuestro.
Hay, también, otras que de sólo divisarlas nos elevan, nos transportan a un lugar más allá de lo existente.
Bajo ciertas miradas nos sentimos fuertes, cobramos poderes sobrenaturales, somos todo lo que queremos ser, estamos donde queremos estar.
Existen otras desconocidas, esas que queremos dominar, que queremos hacer parte nuestro, son esquivas y lastiman, porque al verlas sabemos que no nos pertenecen.
Encontramos, a medida que pasa la vida, otro tipo de miradas, esas que nos sonríen:
Sonreír con la mirada es como mostrar lo que en tu alma ocurre, aporta más que mil palabras, que se pueden olvidar. Son como un ''plus''... Sonrisa, y mirada, a la vez, a la par. Perduran en el tiempo, son eternas, como la esencia misma, son una manera de amar.
Yo confío fehacientemente en las miradas ¿Cómo poder falsificar una? Es imposible.
Es utópico ver cómo muestran lo que hay en el alma, a través de un sólo sentido puesto en acción.
Cuando estás triste: Tus ojos lo evidencian, no pueden mentir, aunque digas ''Todo está bien'' Si está todo mal, se nota.
Cuando estás feliz: Los ojos brillan, gritan ''Che, sonrío con la mirada''
Cuando amás a alguien: Se llenan los ojos de luz, ''Ese brillito en los ojos'' del que tanto se habla, es real, denota lo que se siente internamente.
Dos miradas que se cruzan hablan, en silencio, dicen todo sin decir nada. Manifiestan lo que nuestra alma quiere decir, sin dialogar. Van más allá de los ojos, y de lo que se ve, penetran dentro nuestro.
Hay, también, otras que de sólo divisarlas nos elevan, nos transportan a un lugar más allá de lo existente.
Bajo ciertas miradas nos sentimos fuertes, cobramos poderes sobrenaturales, somos todo lo que queremos ser, estamos donde queremos estar.
Existen otras desconocidas, esas que queremos dominar, que queremos hacer parte nuestro, son esquivas y lastiman, porque al verlas sabemos que no nos pertenecen.
Encontramos, a medida que pasa la vida, otro tipo de miradas, esas que nos sonríen:
Sonreír con la mirada es como mostrar lo que en tu alma ocurre, aporta más que mil palabras, que se pueden olvidar. Son como un ''plus''... Sonrisa, y mirada, a la vez, a la par. Perduran en el tiempo, son eternas, como la esencia misma, son una manera de amar.
martes, 18 de septiembre de 2012
Dejar de escapar.
Siempre que llega ese momento horrible en el que vuelve a aparecer alguién indeseable (esa persona que dejaste ir por tu bien, el suyo, o el bien común) suelo tomarme un momento para reflexionar...
Sé que todo pasa por algo, pero no le encuentro explicación a tanta maldad.
Si mi vida se basa en temer ¿Hacia dónde puedo escapar?
Si el problema soy yo, mi propio fantasma,
si donde quiera que vaya voy a tener ese dolor.
Supongo que es cuestión de tiempo,
hay que aprender a sentir el amor.
Si la moraleja me busca, me va a encontrar,
sentada esperando lo que me tiene que develar,
supongo que seguiré viviendo en el mismo lugar.
¿Abandonar, sin pelear? Nunca.
Sé que la verdad está, pero un tanto oculta.
La solución y el problema es la misma cuestión,
el miedo y la felicidad, tienen la misma dirección.
Los inconvenientes hacen interesante la vida,
todo sería más fácil si no se dificultara ver la salida.
Amar hasta que duelan los huesos,
hasta que todo parezca insignificante, en comparación...
¿Será el destino que me espera? Quizá, es la salvación.
Más allá, hay remedio, ya no tengo que pensarlo más;
por fin, creo que es momento de dejar de escapar.
Sé que todo pasa por algo, pero no le encuentro explicación a tanta maldad.
Si mi vida se basa en temer ¿Hacia dónde puedo escapar?
Si el problema soy yo, mi propio fantasma,
si donde quiera que vaya voy a tener ese dolor.
Supongo que es cuestión de tiempo,
hay que aprender a sentir el amor.
Si la moraleja me busca, me va a encontrar,
sentada esperando lo que me tiene que develar,
supongo que seguiré viviendo en el mismo lugar.
¿Abandonar, sin pelear? Nunca.
Sé que la verdad está, pero un tanto oculta.
La solución y el problema es la misma cuestión,
el miedo y la felicidad, tienen la misma dirección.
Los inconvenientes hacen interesante la vida,
todo sería más fácil si no se dificultara ver la salida.
Amar hasta que duelan los huesos,
hasta que todo parezca insignificante, en comparación...
¿Será el destino que me espera? Quizá, es la salvación.
Más allá, hay remedio, ya no tengo que pensarlo más;
por fin, creo que es momento de dejar de escapar.
jueves, 6 de septiembre de 2012
Morir, a plazos.
Cae la lluvia, y yo no estoy de humor, entra el frío por la ventana, se escucha un temblor.
''No te asustes'' me decías, era el amor que aparecía.
Saquemos de mí la maldita costumbre de huir cada vez que pierdo el control.
Ayúdame a renacer, como antes, en cada canción.
Si volar es mi anhelo, podría hacerlo si quiero.
''No estás sola'' pero ¿Quién me acompaña?
Las lágrimas brotan, como si no hubiese un mañana.
No necesito seguridad, necesito dejar de sentir.
No ansío que me quieras, necesito evadir.
Es como si, con cada sonrisa, agonizara.
Se padece idealizar cada mirada.
Es letal como tus manos me estremecen, se hace presente el calor.
Mi espalda y tu piel: Fulgor y pasión.
Perdimos la sagacidad, lo sé, qué absurdo creer que ciertos dolores pueden ser placenteros,
qué erróneo confundir el amor con deseo.
No quiero que vuelvas a mí cada vez que pienso,
nada desilusiona más que saber que es un cuento.
Si me abrazás, me pierdo; si me me mirás te siento.
Fiel reflejo el de tus ojos, y los míos, se complementan en cada mirada,
como si existiese el polvo de algún hada.
Enamorarse, era perder el juego. No quiero revancha, exijo vivirlo de nuevo.
''No te asustes'' me decías, era el amor que aparecía.
Saquemos de mí la maldita costumbre de huir cada vez que pierdo el control.
Ayúdame a renacer, como antes, en cada canción.
Si volar es mi anhelo, podría hacerlo si quiero.
''No estás sola'' pero ¿Quién me acompaña?
Las lágrimas brotan, como si no hubiese un mañana.
No necesito seguridad, necesito dejar de sentir.
No ansío que me quieras, necesito evadir.
Es como si, con cada sonrisa, agonizara.
Se padece idealizar cada mirada.
Es letal como tus manos me estremecen, se hace presente el calor.
Mi espalda y tu piel: Fulgor y pasión.
Perdimos la sagacidad, lo sé, qué absurdo creer que ciertos dolores pueden ser placenteros,
qué erróneo confundir el amor con deseo.
No quiero que vuelvas a mí cada vez que pienso,
nada desilusiona más que saber que es un cuento.
Si me abrazás, me pierdo; si me me mirás te siento.
Fiel reflejo el de tus ojos, y los míos, se complementan en cada mirada,
como si existiese el polvo de algún hada.
Enamorarse, era perder el juego. No quiero revancha, exijo vivirlo de nuevo.
martes, 4 de septiembre de 2012
Más allá.
¿A dónde voy? ¿De dónde vengo? ¿Quién me acompaña? ¿Quién soy?
Da miedo encontrar ciertas respuestas, da miedo tropezar en el camino, siempre me pregunto ¿Sola me podré levantar? ¿Cómo? Si no encuentro por qué ¿Cómo seguir?
A veces es mejor no perder el tiempo con preguntas, y dejarse llevar como si las dudas fueran certezas y la lluvia que, quizá, hoy tanto pesa y deprime se convierta en una leve llovizna, casi una brisa, que te eleva y te lleva lejos, como un viaje, pero sin destino, sin mochila, a la deriva.
Desde siempre las cosas, se supone, tienen solución, una sola, una respuesta a esa pregunta, una sola ruta para llegar, nadie se pone a evaluar otra posibilidad porque así se estableció y, suponen, no indagar debe ser lo correcto.
¿A dónde voy? A vivir mi vida. ¿De dónde vengo? No sé. ¿Quién me acompaña? La gente que quiero. ¿Quién soy? Caterina, una chica de 18 años que estudia psicología.
Respuestas mediocres, a preguntas con miles de respuestas. ¿Soy Caterina, mi nombre me define, mi carrera me define, mi edad? Y así podría estar horas haciendo preguntas sobre las preguntas.
Yo pienso que no todo termina acá, que soñar es parte de emprender el camino para que lo que anhelás se haga realidad; que los DEJA VÚ, los recuerdos que parecen ajenos a nosotros hablan más de nuestro interior, más que nosotros mismos, porque cuentan cosas profundas, de nuestra alma pero, quizá, que fueron presentes en otra vida.
No tengo mi vida resuelta, ni pienso tener la respuesta a nada, porque precisamente no trato de encontrarle esa solución inútil que se pretende. No me obstino en saber por qué ciertas cosas me pasan a mí, por qué si yo no hice nada y demás preguntas que todos nos hicimos alguna vez.
También opino que las almas quedan unidas eternamente, por eso hago una diferencia entre cuerpo y alma. Son cosas muy opuestas.
El cuerpo es algo material, corrompible, destructible.
El alma es algo puro, infinito, incorrompible.
Ver más allá de los sentidos es lo que me colocó en un lugar en el que me siento muy cómoda, en el que encontré más que una respuesta, miles y sin buscarlas. Aprendí a sentir con el alma: Interpretar una mirada, sentir un aroma tocándolo, sentir los colores, sé que se puede ''escuchar la música'' aún siendo sordo e infinitas cosas que me hicieron sentir que estoy en el camino adecuado.
Conectarse con lo que no se ve: El pasaje, más barato, hacia la felicidad, la eterna felicidad.
Da miedo encontrar ciertas respuestas, da miedo tropezar en el camino, siempre me pregunto ¿Sola me podré levantar? ¿Cómo? Si no encuentro por qué ¿Cómo seguir?
A veces es mejor no perder el tiempo con preguntas, y dejarse llevar como si las dudas fueran certezas y la lluvia que, quizá, hoy tanto pesa y deprime se convierta en una leve llovizna, casi una brisa, que te eleva y te lleva lejos, como un viaje, pero sin destino, sin mochila, a la deriva.
Desde siempre las cosas, se supone, tienen solución, una sola, una respuesta a esa pregunta, una sola ruta para llegar, nadie se pone a evaluar otra posibilidad porque así se estableció y, suponen, no indagar debe ser lo correcto.
¿A dónde voy? A vivir mi vida. ¿De dónde vengo? No sé. ¿Quién me acompaña? La gente que quiero. ¿Quién soy? Caterina, una chica de 18 años que estudia psicología.
Respuestas mediocres, a preguntas con miles de respuestas. ¿Soy Caterina, mi nombre me define, mi carrera me define, mi edad? Y así podría estar horas haciendo preguntas sobre las preguntas.
Yo pienso que no todo termina acá, que soñar es parte de emprender el camino para que lo que anhelás se haga realidad; que los DEJA VÚ, los recuerdos que parecen ajenos a nosotros hablan más de nuestro interior, más que nosotros mismos, porque cuentan cosas profundas, de nuestra alma pero, quizá, que fueron presentes en otra vida.
No tengo mi vida resuelta, ni pienso tener la respuesta a nada, porque precisamente no trato de encontrarle esa solución inútil que se pretende. No me obstino en saber por qué ciertas cosas me pasan a mí, por qué si yo no hice nada y demás preguntas que todos nos hicimos alguna vez.
También opino que las almas quedan unidas eternamente, por eso hago una diferencia entre cuerpo y alma. Son cosas muy opuestas.
El cuerpo es algo material, corrompible, destructible.
El alma es algo puro, infinito, incorrompible.
Ver más allá de los sentidos es lo que me colocó en un lugar en el que me siento muy cómoda, en el que encontré más que una respuesta, miles y sin buscarlas. Aprendí a sentir con el alma: Interpretar una mirada, sentir un aroma tocándolo, sentir los colores, sé que se puede ''escuchar la música'' aún siendo sordo e infinitas cosas que me hicieron sentir que estoy en el camino adecuado.
Conectarse con lo que no se ve: El pasaje, más barato, hacia la felicidad, la eterna felicidad.
martes, 21 de agosto de 2012
Un febrero diferente.
El primer amor, una playa; fuego, sin luz, tampoco toalla.
Arena, mar, frío, perfume de hombre, actitudes de asombre.
Un termo, reflejos, alejarnos del grupo (o morir en el intento)
Recuerdos, confesiones, el pelo suelto,
el ruido de ese mar, la temperatura ideal, el viento.
La calidez del tiempo, el vino tibio,
el fino roce de nuestros labios fríos.
Sin embargo, y sin tapujos, nos convertimos en amantes,
nada de apuros, la vehemencia se apropió de cada instante.
Admitiste jamás olvidarte de mí, era algo obvio,
me lo esperaba venir, no por alardear, era una situación peculiar.
A pesar de eso, confesé haber encontrado un apoyo especial,
nunca antes imaginado. Me coloqué en un lugar soñado.
Pasaron los días, fue una semana particular...
Cada caricia, cada melodía en tu guitarra interpretada,
todo queda guardado en mi memoria, jamás lo voy a arrancar de mi alma.
No podría permitirme borrar de mí tu sonrisa,
tampoco tu miedo, tus ojos, tu prisa.
Desnudos, desciframos más de un enigma,
a la par encontramos la cura para mis heridas.
Imposible olvidar la forma de cada abrazo,
de cada camino que tomamos juntos, sin que me sueltes la mano.
Hoy no sé si te extraño o te recuerdo,
no sé si te vivo o te siento...
No estoy haciendo reminiscencia,
la distancia no me impide que seas parte de mi esencia.
Tu recuerdo está acá todos los días,
será que nunca hubo una buena despedida.
Supe entender que no fue tu debut, sino el mío,
aprendí a hacer con amor, lo que antes intentaba llenar con pasión,
creció mi alma, a la par de tu corazón.
Lo fascinante es fusionar nuestra luz en una sola,
y, sin pretextos, dejarnos llevar por las olas...
Arena, mar, frío, perfume de hombre, actitudes de asombre.
Un termo, reflejos, alejarnos del grupo (o morir en el intento)
Recuerdos, confesiones, el pelo suelto,
el ruido de ese mar, la temperatura ideal, el viento.
La calidez del tiempo, el vino tibio,
el fino roce de nuestros labios fríos.
Sin embargo, y sin tapujos, nos convertimos en amantes,
nada de apuros, la vehemencia se apropió de cada instante.
Admitiste jamás olvidarte de mí, era algo obvio,
me lo esperaba venir, no por alardear, era una situación peculiar.
A pesar de eso, confesé haber encontrado un apoyo especial,
nunca antes imaginado. Me coloqué en un lugar soñado.
Pasaron los días, fue una semana particular...
Cada caricia, cada melodía en tu guitarra interpretada,
todo queda guardado en mi memoria, jamás lo voy a arrancar de mi alma.
No podría permitirme borrar de mí tu sonrisa,
tampoco tu miedo, tus ojos, tu prisa.
Desnudos, desciframos más de un enigma,
a la par encontramos la cura para mis heridas.
Imposible olvidar la forma de cada abrazo,
de cada camino que tomamos juntos, sin que me sueltes la mano.
Hoy no sé si te extraño o te recuerdo,
no sé si te vivo o te siento...
No estoy haciendo reminiscencia,
la distancia no me impide que seas parte de mi esencia.
Tu recuerdo está acá todos los días,
será que nunca hubo una buena despedida.
Supe entender que no fue tu debut, sino el mío,
aprendí a hacer con amor, lo que antes intentaba llenar con pasión,
creció mi alma, a la par de tu corazón.
Lo fascinante es fusionar nuestra luz en una sola,
y, sin pretextos, dejarnos llevar por las olas...
lunes, 13 de agosto de 2012
La vida termina donde concluyen los sueños.
''El arte es la expresión del alma que desea ser escuchada''
Eso leí alguna vez, y creo que el verdadero arte es poder ver más allá, sentir realmente obviando cualquier límite, con el alma.
¿Cómo sentir un libro, una canción, una pintura?
Sentir la música, cada melodía, instrumento, cada línea, viendo a través del artista y sintiendo cada canción propia.
Apreciar el aroma de la pintura, imaginando nuevos colores, viajando como si fuera un cuento de hadas, como cuando eramos chicos y todo parecía ser de ese color tan radiante, donde todo parecía brillar.
No es necesario un avión, un auto, un colectivo para poder viajar, solamente saber apreciar el arte, sabe muy bien cómo transportarte hacia otro lugar.
¿Por qué cuando volvemos de algún viaje no nos sentimos los mismos, nos notamos cambiados?
A pesar de sentir esa melancolía por alguna que otra despedida, anhelás volver para contar lo que pasó, lo que conociste, mostrar las fotos.
Con el arte pasa lo mismo, cuando volvés siempre sabés que algo más sumaste, que siempre algo positivo te tiene que quedar.
A veces es bueno volver a épocas remotas donde sólo se sentía, sin nada negativo, donde no existía el llanto inconsolable, las cosas eran realmente un sueño. Éramos realmente felices, porque sentíamos que nada era imposible.
No hay nada mejor que imaginar, y transportarse al lugar donde querés estar. ¿Quién dice que de tanto soñar los sueños no se hacen realidad?
A veces nos olvidamos de lo que soñamos, como si fuera que lo vive otro, y sin embargo hablan de nosotros, más que uno mismo, porque ahí no existe represión, nadie te puede decir que no lo hagas, te dejás ser, sos vos más que nunca.
Se pueden realizar, sólo hay que encontrar la forma y para eso, hay que creer en el amor, hay que creer en la magia, hay que soñar.
Entonces creo que la vida acaba cuando dejamos de estar enamorados de soñar.
Eso leí alguna vez, y creo que el verdadero arte es poder ver más allá, sentir realmente obviando cualquier límite, con el alma.
¿Cómo sentir un libro, una canción, una pintura?
Sentir la música, cada melodía, instrumento, cada línea, viendo a través del artista y sintiendo cada canción propia.
Apreciar el aroma de la pintura, imaginando nuevos colores, viajando como si fuera un cuento de hadas, como cuando eramos chicos y todo parecía ser de ese color tan radiante, donde todo parecía brillar.
No es necesario un avión, un auto, un colectivo para poder viajar, solamente saber apreciar el arte, sabe muy bien cómo transportarte hacia otro lugar.
¿Por qué cuando volvemos de algún viaje no nos sentimos los mismos, nos notamos cambiados?
A pesar de sentir esa melancolía por alguna que otra despedida, anhelás volver para contar lo que pasó, lo que conociste, mostrar las fotos.
Con el arte pasa lo mismo, cuando volvés siempre sabés que algo más sumaste, que siempre algo positivo te tiene que quedar.
A veces es bueno volver a épocas remotas donde sólo se sentía, sin nada negativo, donde no existía el llanto inconsolable, las cosas eran realmente un sueño. Éramos realmente felices, porque sentíamos que nada era imposible.
No hay nada mejor que imaginar, y transportarse al lugar donde querés estar. ¿Quién dice que de tanto soñar los sueños no se hacen realidad?
A veces nos olvidamos de lo que soñamos, como si fuera que lo vive otro, y sin embargo hablan de nosotros, más que uno mismo, porque ahí no existe represión, nadie te puede decir que no lo hagas, te dejás ser, sos vos más que nunca.
Se pueden realizar, sólo hay que encontrar la forma y para eso, hay que creer en el amor, hay que creer en la magia, hay que soñar.
Entonces creo que la vida acaba cuando dejamos de estar enamorados de soñar.
jueves, 26 de julio de 2012
Salvar, con amor, mi vida entera.
Como consecuencia de la represión de mis impulsos naturales supe encontrarme en un lugar oscuro, de ese que no cualquiera tiene el valor de salir.
Sentí una fuerte presión en el alma, estaba soltando la pesada carga de la libertad. Limité mi horizonte, intentando conocerme más, encontré dentro de mí algo que nunca imaginé, donde creí ver a una mujer había una niña, que intentaba crecer. Una nena de diez años, que necesitaba contención, que pedía a gritos un poco de comprensión, que la abracen, sin preguntar por qué.
Viajé, aún más, y logré, por fin, comprender por qué Satán se obstinó conmigo, emancipé ese sentimiento tan ajeno a mí, el odio.
¿Por qué ansiar esa despedida? ¿Por qué siquiera pensé en darme por vencida?
En tiempo presente descubrí algo relevante: Mientrás hacés el amor con la noche, yo cuento en un par de líneas cómo fue que aquel verano supiste robarme la calma. Ahora, que tu vida sigue, como si no existiera un pasado, entendí que mi destino, no va a ser nunca estar a tu lado.
Sería espléndido que todos hagamos introspección, que meditemos el por qué de cada acción. Mi intuición me guío por el camino que me da la paz que ansío, obtuve el sosiego que tanto necesito.
Sé que el amor me va a rescatar, no dudo que al mundo, también. El amor cura, y nos va a seguir salvando.
Dicen que la escritura ha de ser el lenguaje del alma, que las manos, un lápiz y un papel denotan lo que sentimos profundamente, sin restricción. Son miles de sentimientos encontrados en un par de letras unidas al azar, ahí está lo más puro de cada uno, lo que no se puede reprimir.
Es como si las palabras supieran juntarse, como si una persona dentro nuestro nos dicta qué escribir y nosotros, simplemente, nos dejamos ser.
Sentí una fuerte presión en el alma, estaba soltando la pesada carga de la libertad. Limité mi horizonte, intentando conocerme más, encontré dentro de mí algo que nunca imaginé, donde creí ver a una mujer había una niña, que intentaba crecer. Una nena de diez años, que necesitaba contención, que pedía a gritos un poco de comprensión, que la abracen, sin preguntar por qué.
Viajé, aún más, y logré, por fin, comprender por qué Satán se obstinó conmigo, emancipé ese sentimiento tan ajeno a mí, el odio.
¿Por qué ansiar esa despedida? ¿Por qué siquiera pensé en darme por vencida?
En tiempo presente descubrí algo relevante: Mientrás hacés el amor con la noche, yo cuento en un par de líneas cómo fue que aquel verano supiste robarme la calma. Ahora, que tu vida sigue, como si no existiera un pasado, entendí que mi destino, no va a ser nunca estar a tu lado.
Sería espléndido que todos hagamos introspección, que meditemos el por qué de cada acción. Mi intuición me guío por el camino que me da la paz que ansío, obtuve el sosiego que tanto necesito.
Sé que el amor me va a rescatar, no dudo que al mundo, también. El amor cura, y nos va a seguir salvando.
Dicen que la escritura ha de ser el lenguaje del alma, que las manos, un lápiz y un papel denotan lo que sentimos profundamente, sin restricción. Son miles de sentimientos encontrados en un par de letras unidas al azar, ahí está lo más puro de cada uno, lo que no se puede reprimir.
Es como si las palabras supieran juntarse, como si una persona dentro nuestro nos dicta qué escribir y nosotros, simplemente, nos dejamos ser.
martes, 17 de julio de 2012
Aprender a vivir.
Otra alma que encontraba, una más que me acompañaba. Todo se tornó raro, todavía no encuentro la explicación, sé que está dentro mío, en algún rincón. Ya no le temo a esa sensación, porque deja amor, en mi corazón.
Tuve que empaparme de aflicción para descubrir qué necesitaba, necesité hundirme para renacer. Fue menester sentirme apartada, para aprender a crecer.
Cada palabra, cada gesto, despertaba un sentimiento honesto. Una sonrisa, iluminaba el lugar, encendía en el pecho una luz particular, ese sentimiento de plenitud, esa corazonada de saber que todo va a estar bien.
No podría explicarlo con palabras, expresarme total y libremente. Cada lector va a apuntar a su lado consciente.
Sólo yo comprendo lo que significa, y cuán importante es para mí. A veces pienso, indago, me pregunto una y mil veces ¿Qué haría si no puedo despertar? ¿Moriría, o sólo vería la verdad?
Aún así, me come una vez más, siempre termino vencida a sus pies. Ese miedo represor que parece haberse instalado en mí es el que me hace dar dos pasos hacía adelante, retroceder y no poder seguir.
¿Cuántos casilleros más voy a dejar vacíos? ¿Cuántas horas van a a seguir pasando, dejándome sin brillo?
No todo es tan malo, como parecería ser, mi vida no se basa en temer...
A través de mis sentidos supe aprender a valorar cada cosa a mi alrededor: El perfume de su piel, la mirada penetrante, escucharlo pronunciar mi nombre con esa sonrisa desafiante; sentir el calor de mis manos y las suyas, viajar con cada sonido que se presentaba, poder, por fin, decir que era todo lo que necesitaba, lograr, ésta vez, no arrepentirme de nada.
Pero... Esto no es una historia, ni una declaración de amor, sólo le escribo en forma de agradecimiento, por ayudarme a encontrarme a mí misma, dentro de un completo desierto.
Generó cosas impresionantes, y aún así, no me enamoré, me mostró la luz, y la disfruté. Será que siempre seguimos jugando al masoquista, y nos empeñamos en sufrir, será que la vida tiene algo mejor para mí...
Quizás es como dice Freud y siempre encontramos algo de placer en padecer.
Todavía son cosas que me cuesta entender, por el momento sé que me contagió su pasión por vivir, me inició hacía la felicidad, sin mentir y no dejo de agradecerle, también, por enseñarme siempre a ser fuerte y un poco indulgente.
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