''El arte es la expresión del alma que desea ser escuchada''
Eso leí alguna vez, y creo que el verdadero arte es poder ver más allá, sentir realmente obviando cualquier límite, con el alma.
¿Cómo sentir un libro, una canción, una pintura?
Sentir la música, cada melodía, instrumento, cada línea, viendo a través del artista y sintiendo cada canción propia.
Apreciar el aroma de la pintura, imaginando nuevos colores, viajando como si fuera un cuento de hadas, como cuando eramos chicos y todo parecía ser de ese color tan radiante, donde todo parecía brillar.
No es necesario un avión, un auto, un colectivo para poder viajar, solamente saber apreciar el arte, sabe muy bien cómo transportarte hacia otro lugar.
¿Por qué cuando volvemos de algún viaje no nos sentimos los mismos, nos notamos cambiados?
A pesar de sentir esa melancolía por alguna que otra despedida, anhelás volver para contar lo que pasó, lo que conociste, mostrar las fotos.
Con el arte pasa lo mismo, cuando volvés siempre sabés que algo más sumaste, que siempre algo positivo te tiene que quedar.
A veces es bueno volver a épocas remotas donde sólo se sentía, sin nada negativo, donde no existía el llanto inconsolable, las cosas eran realmente un sueño. Éramos realmente felices, porque sentíamos que nada era imposible.
No hay nada mejor que imaginar, y transportarse al lugar donde querés estar. ¿Quién dice que de tanto soñar los sueños no se hacen realidad?
A veces nos olvidamos de lo que soñamos, como si fuera que lo vive otro, y sin embargo hablan de nosotros, más que uno mismo, porque ahí no existe represión, nadie te puede decir que no lo hagas, te dejás ser, sos vos más que nunca.
Se pueden realizar, sólo hay que encontrar la forma y para eso, hay que creer en el amor, hay que creer en la magia, hay que soñar.
Entonces creo que la vida acaba cuando dejamos de estar enamorados de soñar.
lunes, 13 de agosto de 2012
jueves, 26 de julio de 2012
Salvar, con amor, mi vida entera.
Como consecuencia de la represión de mis impulsos naturales supe encontrarme en un lugar oscuro, de ese que no cualquiera tiene el valor de salir.
Sentí una fuerte presión en el alma, estaba soltando la pesada carga de la libertad. Limité mi horizonte, intentando conocerme más, encontré dentro de mí algo que nunca imaginé, donde creí ver a una mujer había una niña, que intentaba crecer. Una nena de diez años, que necesitaba contención, que pedía a gritos un poco de comprensión, que la abracen, sin preguntar por qué.
Viajé, aún más, y logré, por fin, comprender por qué Satán se obstinó conmigo, emancipé ese sentimiento tan ajeno a mí, el odio.
¿Por qué ansiar esa despedida? ¿Por qué siquiera pensé en darme por vencida?
En tiempo presente descubrí algo relevante: Mientrás hacés el amor con la noche, yo cuento en un par de líneas cómo fue que aquel verano supiste robarme la calma. Ahora, que tu vida sigue, como si no existiera un pasado, entendí que mi destino, no va a ser nunca estar a tu lado.
Sería espléndido que todos hagamos introspección, que meditemos el por qué de cada acción. Mi intuición me guío por el camino que me da la paz que ansío, obtuve el sosiego que tanto necesito.
Sé que el amor me va a rescatar, no dudo que al mundo, también. El amor cura, y nos va a seguir salvando.
Dicen que la escritura ha de ser el lenguaje del alma, que las manos, un lápiz y un papel denotan lo que sentimos profundamente, sin restricción. Son miles de sentimientos encontrados en un par de letras unidas al azar, ahí está lo más puro de cada uno, lo que no se puede reprimir.
Es como si las palabras supieran juntarse, como si una persona dentro nuestro nos dicta qué escribir y nosotros, simplemente, nos dejamos ser.
Sentí una fuerte presión en el alma, estaba soltando la pesada carga de la libertad. Limité mi horizonte, intentando conocerme más, encontré dentro de mí algo que nunca imaginé, donde creí ver a una mujer había una niña, que intentaba crecer. Una nena de diez años, que necesitaba contención, que pedía a gritos un poco de comprensión, que la abracen, sin preguntar por qué.
Viajé, aún más, y logré, por fin, comprender por qué Satán se obstinó conmigo, emancipé ese sentimiento tan ajeno a mí, el odio.
¿Por qué ansiar esa despedida? ¿Por qué siquiera pensé en darme por vencida?
En tiempo presente descubrí algo relevante: Mientrás hacés el amor con la noche, yo cuento en un par de líneas cómo fue que aquel verano supiste robarme la calma. Ahora, que tu vida sigue, como si no existiera un pasado, entendí que mi destino, no va a ser nunca estar a tu lado.
Sería espléndido que todos hagamos introspección, que meditemos el por qué de cada acción. Mi intuición me guío por el camino que me da la paz que ansío, obtuve el sosiego que tanto necesito.
Sé que el amor me va a rescatar, no dudo que al mundo, también. El amor cura, y nos va a seguir salvando.
Dicen que la escritura ha de ser el lenguaje del alma, que las manos, un lápiz y un papel denotan lo que sentimos profundamente, sin restricción. Son miles de sentimientos encontrados en un par de letras unidas al azar, ahí está lo más puro de cada uno, lo que no se puede reprimir.
Es como si las palabras supieran juntarse, como si una persona dentro nuestro nos dicta qué escribir y nosotros, simplemente, nos dejamos ser.
martes, 17 de julio de 2012
Aprender a vivir.
Otra alma que encontraba, una más que me acompañaba. Todo se tornó raro, todavía no encuentro la explicación, sé que está dentro mío, en algún rincón. Ya no le temo a esa sensación, porque deja amor, en mi corazón.
Tuve que empaparme de aflicción para descubrir qué necesitaba, necesité hundirme para renacer. Fue menester sentirme apartada, para aprender a crecer.
Cada palabra, cada gesto, despertaba un sentimiento honesto. Una sonrisa, iluminaba el lugar, encendía en el pecho una luz particular, ese sentimiento de plenitud, esa corazonada de saber que todo va a estar bien.
No podría explicarlo con palabras, expresarme total y libremente. Cada lector va a apuntar a su lado consciente.
Sólo yo comprendo lo que significa, y cuán importante es para mí. A veces pienso, indago, me pregunto una y mil veces ¿Qué haría si no puedo despertar? ¿Moriría, o sólo vería la verdad?
Aún así, me come una vez más, siempre termino vencida a sus pies. Ese miedo represor que parece haberse instalado en mí es el que me hace dar dos pasos hacía adelante, retroceder y no poder seguir.
¿Cuántos casilleros más voy a dejar vacíos? ¿Cuántas horas van a a seguir pasando, dejándome sin brillo?
No todo es tan malo, como parecería ser, mi vida no se basa en temer...
A través de mis sentidos supe aprender a valorar cada cosa a mi alrededor: El perfume de su piel, la mirada penetrante, escucharlo pronunciar mi nombre con esa sonrisa desafiante; sentir el calor de mis manos y las suyas, viajar con cada sonido que se presentaba, poder, por fin, decir que era todo lo que necesitaba, lograr, ésta vez, no arrepentirme de nada.
Pero... Esto no es una historia, ni una declaración de amor, sólo le escribo en forma de agradecimiento, por ayudarme a encontrarme a mí misma, dentro de un completo desierto.
Generó cosas impresionantes, y aún así, no me enamoré, me mostró la luz, y la disfruté. Será que siempre seguimos jugando al masoquista, y nos empeñamos en sufrir, será que la vida tiene algo mejor para mí...
Quizás es como dice Freud y siempre encontramos algo de placer en padecer.
Todavía son cosas que me cuesta entender, por el momento sé que me contagió su pasión por vivir, me inició hacía la felicidad, sin mentir y no dejo de agradecerle, también, por enseñarme siempre a ser fuerte y un poco indulgente.
martes, 19 de junio de 2012
No todo acaba con la muerte.
Sus ojos revelaban cualquier misterio,
su voz el más potente elixir.
Su lengua, filosa, como la corriente de un río,
ofrecía a todos el placer de verla reír.
Pero esa noche cortaba, como un cristal,
la sombra del pasado no logró derrotar.
Se sentía lejos de la alegría,
haciéndose cómplice de una mentira.
Más de una copa yacía en el fondo de la pileta.
el sonido de la música hacia vibrar.
Parecía despierta,
aunque sólo se la veía temblar.
Él entró en escena, para secar su llanto,
ella no podía creer haberlo extrañado tanto.
La historia entre ellos seguía viva,
aunque nunca existió una despedida.
No estamos a salvo, nos va a buscar,
repetía asustada, él no la lograba controlar.
Nos va a llevar a ambos, no lo dudes más,
retrucaba él, dejandola sin hablar.
No quiero eso, exasperada decía,
desde allá, voy a ser tu guía.
Te tenés que quedar acá, vas a encontrar por quién valga la pena morir.
¡Sécate las lágrimas, por favor, dejá de sufrir!
Mi corazón siempre te va a pertenecer,
no lo olvides nunca.
Nos volveremos a ver,
no sientas culpa.
No todo acaba con la muerte,
menos nuestro amor.
Abrázame fuerte,
la hora, llegó...
viernes, 15 de junio de 2012
Mi salvación.
Llegaron en el momento que más lo necesitaba,
iluminando mi alma.
La melancolía se hacia parte de mí, aumentando cada mañana.
pero en sus abrazos encontré la calma.
Inventaron un mundo en que los sueños se hacen realidad,
Haciéndome parte del anden de la felicidad.
Agarrándome la mano, ayudándome a seguir,
Con ellos siento que nada malo puede venir.
Se ganaron un lugar en mi corazón, por eso son mi suerte,
Quizá, sólo ahora, me siento verdaderamente fuerte.
Despiertan lo mejor de mí, al parecer,
Juntos, nada malo nos va a acontecer.
...
Ahora sé que no necesito nada más,
En nuestro cielo encuentro la tan anhelada paz.
Abandonar la pelea, a éstas alturas no es una solución,
con ustedes aprendí que no resignarme es la mejor opción.
No podría ceder ante el destino,
Es el mismo que los condujo a mi camino.
Acá soñamos, volamos, sin prisas,
Somos los guerreros de las sonrisas.
Les juro que ya no me importa el tiempo,
Sólo aprendí a disfrutar el momento.
Si algún día esto se pierde...
Nada pérfido va a pasarme, siempre que los recuerde.
martes, 12 de junio de 2012
El anhelo transfigurado.
Me hice partidaria de tus caricias, maldiciendo al dolor.
La esencia que persistía en el aire, se apropió de mi interior.
Completé cada crucigrama vacío en aquel cajón,
Descubrí que, quizá, abandonar era lo mejor.
No supimos amarnos como era debido,
Nuestra vida se rige en distintos caminos.
La historia que me contaste no fue más que un espejismo,
No era necesario mentirme, nunca lo fue inventarme un paraíso.
Noche tras noche, inherentes, aniquilabamos cualquier tipo de obstáculo.
¿Por qué ceder ante éste, nos causó tal impacto?
Presentí que el futuro nos depararía algo nuevo,
Siempre y cuando los errores ya no duelan, como hasta ahora han hecho,
Mientras no me secuestré, otra vez, el miedo..
...
Luego de unos años, nos reencontramos,
Rompiendo el silencio, con el tan deseado beso.
Pero... ¿Aún seguimos ciegos?
Todo aquello que dejamos, ¿Expiró con el paso del tiempo?
¿Aún insistimos en ser eternos?
Rompimos el reloj, derribamos el muro,
Luchamos contra todo, pero juntos.
Hay un enigma, algo que no cierra.
¿Cómo todo es tan perfecto, viviendo en ésta tierra?
La realidad, se va alejando...
Sonó el despertador, y el sueño terminó capitulando.
lunes, 4 de junio de 2012
El obstáculo más grande.
Aquella noche, apareció el enemigo, el tan temido.
Pensé que el peor error era darse por vencido.
Pero no, llegó para cambiar mis días,
Y me empujó a vivir en la sucia rutina de lastimar a los que más quería.
Irrumpió en mí dejando ese sentimiento abyecto.
Bastaría decir que es el peor defecto.
Un día, como hoy, creí haberlo perdido.
Pero volvió, humillándome, dejándome desnuda, en el medio de un río.
Hubo un beso, algo recuerdo.
Me dejó un sabor amargo, más duro que éste invierno.
Intenso, como un virus se adentró en mis venas,
Yo era consciente de la vida que me esperaba afuera.
Lamento no haber podido controlarlo,
Ya es parte de mí, hace unos años.
Mi antagonista es el MIEDO,
Es el que me llevó a éste vagón del tren del infierno.
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